domingo, 25 de agosto de 2013

Marioneta (1ra parte)

Todo estaba obscuro excepto por una luz que iluminaba el centro del escenario, una figura doblada pero a la vez suspendida por unos hilos que sujetaban sus muñecas evitaran que callera al suelo, la cabeza totalmente agachada y el cabello cubriéndole el rostro, la gente reía sin parar y ella había luchado con todas sus fuerzas para evitar que el titiritera volviera a jugar con ella, volviera a tener dominio sobre todo su cuerpo y que  no la dejara moverse.

Una marioneta desteñida, mal cuidad y gastada por el tiempo, que aún conservaba sin embargo una belleza natural a pesar del mal estado en que se encontraba, sus ojos se veían cansados y agotados y siempre al terminar el espectáculo, el titiritero la tomaba y encerraba de nuevo en una caja, ella simplemente no podía moverse, atada de pies y manos y movida por hilos y por una persona que era inhumana la mantenían en ese lugar, el titiritero solo soltaba los hilos cuando ella permanecía encerrada, sin embargo sus muñecas y pies le ardían y punzaban de dolor, ya que las llagas que producía la fricción eran ahora tan grandes que dejaban asomar su piel abierta por encima de sus muñecas, ella lloraba de dolor tratándolas de cubrir con sus ropas para sanar las heridas, simplemente era inútil querer moverse más rápido, se encontraba cansada, sin fuerza alguna, ella simplemente permanecía inmóvil a causa del dolor y el cansancio, siempre tenían poco cuidado de ella, no era más que una simple marioneta para ellos.


Todo cambió al día siguiente, ella despertó y aún no estaba afuera de la caja, nadie le había abierto, espero y espero siempre tan cansada que de vez en cuando se quedaba dormida, ella comenzaba a preguntarse dónde estaba el titiritero, pues ya había tardado bastante en ir por ella, ya que siempre era la primera y la última del espectáculo, digamos que era la estrella del show, aunque no pareciera debido a los cuidados que tenían para ella.

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