miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿Es malo?

Cuando entiendes que algo dentro de ti no funciona como debería te das cuenta que juzgar no debería volverse sencillo y lamentablemente todas las personas parecen apuntar con el dedo con tanta firmeza y frialdad que te hace sentir aún peor.

Dentro de mi algo no esta bien, desde hace algunos años me di cuenta, era una sensación recurrente de un vacío que parecía nunca llenarse con nada, amigos, familia, fiestas, alcohol, cigarro, escritura, pasatiempos y más pasatiempos, pero nada parecía ser suficiente, eran placeres que de un momento a otro acababan y me dejaban con la misma sensación.

Me daba y doy cuenta de las infinitas bendiciones con las que cuento, una familia que me ama, una pareja que me da todo su amor y apoyo incondicional, amigos que puedo llamar hermanos, éxito en la escuela, pero aún vacía y sin sentir que pertenezco aquí. Sentir que nunca vas a ser suficiente para nadie ni nada y tienes esa sed insaciable por superarte día a día sin querer darte el lujo de fallar, por una decepción puede ser tu peor derrota y cada bache en el camino cada vez se vuelve más grande, hasta sentir que cavaste un agujero inmenso del que no puedes escapar aún con todas tus fuerzas, aún con todas esas palabras de ánimo que solo son pequeñas brisas de aliento, algo en tu interior te pesa tanto que a veces no quisieras levantarte nunca.

A corta edad empecé a escribir, pero siempre fueron notas tristes, ahora mayor puedo releer todo aquello que alguna vez mi pequeña yo escribió y me doy cuenta que esa sensación me ha acompañado desde que tengo memoria, sentirte diferente, no por lo que haces, si no desde el interior.

Pienso que sería bueno regresar a terapia, pues no siento que lo pueda arreglar sola, lo he intentado pero creo que ahora no puedo lograrlo por mi misma, no considero que la terapia sea para gente loca, si no personas que están enfermas de la mente, no del cuerpo.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Nota para una joven

Hoy fue en día extraño, particularmente para mi como suele ser rutinario, no porque viva en fantasías, si no porque hay situaciones que marcan algo en nuestro interior, que nos hacen volver atrás y reflexionar sobre lo que hay hoy, sobre en quiénes nos hemos convertido después de tantos momentos que muchos o pocos podrán entender.

Hace unos años, me dedicaba a pensar en como terminaría mi vida, sin ni siquiera darle la oportunidad al hoy o el mañana, vivía del ayer y comía de las pocas sonrisas falsas que me quedaban, momentos en donde uno puede caer tan bajo para creer que nada en este mundo vale la pena, cuando entiendes lo que pasa a tu alrededor y a veces quisieras ignorar. El mundo tiende a derrumbar todo lo que construyes, la inteligencia a veces puede ser tu peor enemigo si no eres capaz de dominarle, te traiciona, las cartas que te muestra pueden ser las más brillantes o las más obscuras.

Infligirme dolor parecía ser el castigo que me daba un refugio cobarde para mis sentimientos de culpa, a muchos les causará polémica este hecho, ¿cómo pueden hacerlo?, yo alguna vez me lo pregunté, pero ¿no es la experiencia la que nos da la oportunidad de opinar? No podemos vivir siendo críticos banales de lo que sucede a nuestro alrededor, como podríamos vivir sabiéndolo todo; realmente no creo que nadie pueda vivir así.

En la universidad hubo un intento de suicidio, un día normal ¿no?, todos pensamos eso, pero cuando menos lo esperas todo parece cambiar radicalmente, al momento en el que todos observan como te llevan sentada hacia una ambulancia, puedes escuchar las conversaciones, sentir las miradas, puedes darte cuenta de que ahora eres la personas más observada cuando seguramente lo único que querías lograr era volverte invisible.

Ahora años después, me doy cuenta de que ella pude haber sido yo en un pasado y agradezco a la vida por darme la oportunidad de arrepentirme, de la cobardía que creí que tenía por no atreverme transformada en valentía, en una fuerza interior que me invitó a seguir adelante sin importar el qué, que las cicatrices que hoy forman parte de mi me recuerdan esos momentos que ahora quedaron atrás.

Sentirte inservible, sentir que todo lo que haces realmente no importa, que las personas que fingen "quererte" sientas que no lo hagan, que te sientas solo aún cuando estás rodeado de personas, son de los peores sentimientos que he llegado a sentir, como dije antes, a veces somos tan inteligentes que nos saboteamos creyendo que los demás tienen que demostrarte que eres querido, cuando lo que realmente importa es que lo que tengas dentro de ti y quien eres es solamente para ti, para que cuando te mires al espejo puedas ser la persona que imaginaste toda tu vida.

Un día a la vez..... recordar es fácil para la memoria pero olvidar es difícil para quien tiene corazón.

Esperando que la nota llegue a manos de la joven que necesita una pequeña luz.

jueves, 31 de mayo de 2018

Opiniones de un loco

Creo que todo empieza con un auto boicot en mi vida, mientras todos avanzan yo tengo la certeza y el sentimiento de que me quedo atrás. Muchas veces y en este tiempo he tenido presión sobre mi, sobre quien creo que debería ser y lo que debería lograr y es frustrante levantarte con pesar, con enojo, con tristeza que parece que se va desvaneciendo a lo largo del día, pero una vez que las distracciones que tienes a tu alrededor cesan te sientas vacía de nuevo.

Estos pensamientos han estado presentes, el sentimiento de fallarme una y otra vez nunca se va, nunca me deja y siempre logra tumbarme y rendirme ante las letras, es como una especie de refugio donde realmente puedo plasmar exactamente como me siento sin temor a que alguien que conozca pueda leerlo y convencerme de todo lo que debería sentir pero que jamás lo he hecho.

Supongo que todas las personas a mi alrededor piensan que mis sonrisas, mis bromas y todo lo que digo es auténtico y ordinario, pero creo mi risa es vacía y se pierde con el tiempo, jamás permanece y siempre termino con una cara rígida, pensativa y a la expectativa de lo que pueda continuar.

Se que muchas personas se sienten como yo, que solo tienen una vida porque deben, que se están quedando atrás sin lograr nada, que todo esfuerzo siempre es en vano, que por mas que lo intenten nunca sienten satisfacción de lo que hacen y al contrario, solo se sienten molestos porque el resultado nunca es lo que esperan. Tal vez me exijo demasiado, realmente no puedo creerlo ni aceptarlo.

Tantas decisiones que hay que tomar, tanto tiempo que hay que aprovechar y se nos va de las manos en un momento, un día escribes entre sollozos y otro día escondes detrás de una falsa sonrisa que has ido perfeccionando entre máscaras, tiempo y personas, para todos solo soy una persona más, nunca trascendente, siempre un buen recuerdo, pero nunca una prioridad para vivirlo de nuevo, simplemente una experiencia mas en el camino, un momento fugaz y un recuerdo que tarde o temprano se olvidará.

La desaprobación de las personas a mi alrededor y de mi misma, tal vez me impidan sentirme bien, las cosas que he hecho para complacer a los demás y ver que mis esfuerzos siempre son en vano no me motivan, me desaniman aún mas, la orientación de mi vida, de mis sentimientos, de mi querer, sueños, intenciones, proyectos no son tomados en cuenta, son falacias para ellos, solo una locura mas de las tantas que he vivido "una etapa", así la llaman todos.

Creo que esta etapa ha sido la más larga de mi vida, pues desde corta edad el sentimiento que siempre busco reprimir sale a la luz en mil maneras diferentes y no siento que pueda controlarlo, pero odio que me pregunten como me siento o que es lo que me pasa, porque odio no saber como contestarlo, ciertamente nunca he encontrado una respuesta y no creo hallarla, crean que es más difícil de lo que pensaba, pero si alguien tuviera una idea, si alguien pueda leerlo, me gustaría saber que podría hacer para no vivir engañándome todos los días.

jueves, 18 de mayo de 2017

¿Amor?

Vagando y paseando mis ojos mientras caminaba detrás de ella no podía permitirme dejar de mirar como si algo se hubiera posesionado de mi y no me permitiera doblar la mirada a cualquier lugar donde no se encontrara ella, como si el dejar de hacerlo fuera a provocar la muerte misma o un ataque de ansiedad desenfrenado, como si me permitiera respirar y agitar mi corazón de una manera casi alarmante.

Mi sonrisa se dibujaba cada vez que su mirada cruzaba con la mía y en su rostro una hermosa sonrisa iluminaba sus ojos y me hacían perder el aliento y sonrojarme causando nuevas risas nerviosas en ella y en mi. Se acercaba a mi cada vez que reía mientras me tomaba de la mano y me hacía caminar a su lado y yo obediente a su voz y a su petición la seguí a su lado.

El tiempo caminaba, sólo escuchaba su voz entre los murmullos, risas y pláticas de la gente y yo absorto solo podía ser preso de sus palabras una y otra vez, como en los mitos cuando las sirenas envolvían en su canto a marineros y provocaba naufragios y pérdidas y yo siendo un pobre pirata, estaba muy lejos de regresar al barco del cual caí por la borda y nade hasta descubrir a quien proliferaba canto tan hermoso y prodigioso, como si Mozart hubiera renacido en el sonido de su risa.

Tomé su mano y ella por un momento abandonó la charla y posó sus ojos sobre mi con esa mirada pícara e ingenua que me ponía nerviosa y quitaba toda esperanza de actuar como una persona que tiene todo bajo control y puede manejar la felicidad y la tristeza de manera correcta.

lunes, 1 de mayo de 2017

Senderos

Por el camino pedregoso he dado varios pasos, muchos de ellos en falso me han hecho caer, entre flores, a veces entre rosas con espinas, a veces entre piedras afiladas, sin embargo todas las veces que he caído he logrado ponerme en pie, me considero alguien bastante persistente.

Me he encontrado con guerreros que han perdido la meta y están cegados, me he encontrado con magos que son ingenuos e ignoran el poder que tienen dentro, con criaturas obscuras que acechan mis sueños al dormir tratando de convertirlos en pesadillas, así como inspiración es princesas y bellas doncellas que me esperan en la entrada de mi tan anhelado destino.

Una serie de personajes, algunos me han dejado mucho que aprender, algunos me han invitado a caer en recovecos y malos caminos y otros han logrado rescatarme y enseñarme el sendero por el que caminaba y que por alguna razón perdí de vista por buscar en caminos equivocados.

Hay ciertas voces que me invitan a adentrarme cada vez más y más, flotan a mi alrededor unas alentándome, otras tratando de derribarme, palabras, insultos, amenazas, dudas y miedo asaltan mi pensamiento y bloquean lo que tengo realmente, distorsionan mi sonrisa y dibujan en ella una mueca que señala tristeza, decepción y desesperanza.

En mis ojos he encontrado una luz, un luz que me hizo despertar de esa pesadilla, limpié mis lágrimas y salí al encuentro de esa bella y cálida luz que ahora sentía que me abrazaba, un ligera brisa que acompañaba aquella bella luz, caminé a ella sin titubear y sentía en cada paso como acariciaba mis mejillas secando cada gota salada que caía por mi rostro.

Legué a su encuentro para darme cuenta del lugar tan diferente donde estaba, un lugar iluminado, rodeado de altas copas verdes llenas de follaje de distintos colores, cada vez que miraba en otra dirección, más hermosa era la vista y más vida podía admirar, la luz ahora me cubría totalmente, me envolvía entre sus brazos y sin necesidad de palabras me invitaba a perderme en aquel paisaje, sentía como tomaba mi mano ahora y me acompañaba en el camino rodeada ahora por luz.

Por este sendero he encontrado distintas criaturas y personajes míticos, he caído y me han lastimado, he salido victoriosa a veces sola a veces rodeada de voces que me aclaman, he sido llevada a lugares obscuros donde creí encontrar placer, pero he encontrado luz, una luz cálida que me ha guiado por un nuevo camino, ahora es un camino ancho para caminar con un compañero, para sentir nuevas sensaciones, para sentir que a pesar de ser dos caminos unidos se sienta como uno entre aquel verde paisaje por el que estoy caminando, el camino pedregoso hoy se vuelve arena que se desliza entre mis dedos como si fuera seda.

domingo, 30 de abril de 2017

Aún somos niños

Creo nunca dejamos de ser niños, a pesar del tiempo, siempre habrá algo en nosotros que nos haga sentir esa emoción, esa incertidumbre, esas carcajadas que hacen que nos hacen sentir como si nuestros estómago quisiera explotar.
Tal vez encontrando maravillas en pequeñas cosas son lo que hemos perdido con el tiempo, la capacidad de observar detenidamente, la capacidad de percibir nuestro alrededor con ojos de asombro, pues en cada detalle hay miles de mundos por descubrir.
A mi poca edad, he descubierto y visto como han cambiado las cosas que me hacen alegrarme, algunas no...... debo admitir que mi gusto por los juguetes, las pistolas de agua y las pelotas no ha cambiado mucho, si no mi poca condición..... pero algunas cosas no las he experimentado hasta el día de hoy.
De chica siempre soñaba despierta, un mal del que sufro hoy también, sin embargo mi mente me llevaba a lugares extraordinarios, a lugares donde lo desconocido y mundos llenos de lava, de dragones, a veces carreras de autos, a veces guerras entre soldaditos de juguete eran épicas batallas entre mi hermano mayor y yo, un castillo hecho de colchas y sábanas con un refugio dentro lleno de comida y dulces.... no lo sé a veces ser niño es mucho más sencillo y más divertido.
El tiempo ha pasado, tal vez ya no sea tan pequeña, pero mi corazón se mantiene joven, despierto y lleno de asombro por todas las cosas que aún me faltan por descubrir, siento que mucho aún jugamos a ser adultos sin tener idea de lo que realmente estamos haciendo, muchos estamos cumpliendo los sueños que tuvimos de niños, otros hemos tomado caminos que no sabíamos que existían, pero que nos hacen sonreír como si nunca lo hubiésemos hecho.
Encontrar emoción siempre será algo que el tiempo no podrá borrar, un destello de juventud que se asoma en todos nosotros, desde el fondo de nuestro corazón y honrando la memoria de todos nuestros soldaditos de plástico caídos en esta batalla llamada tiempo con una sonrisa.

miércoles, 12 de abril de 2017

Vals

Así mientras el vals sonaba el piso era rasguñado y besado por los pies de dos amantes, dos almas unidas en una danza interminable donde todo parecía dar vueltas y vueltas sin indicios de detenerse, ni siquiera dándoles la oportunidad de respirar.

El ritmo del 1, 2, 3 resonaba sobre las cúpulas que adornaban aquel viejo salón, parecía que los querubines en la decoración voltearan su mirada con nostalgia, siguiendo sus pasos en silencio, el sonido que rompía y doblegaba al oído no era más que un pequeño violín y un piano lúgubre, que llevaba el compás atenuando la voz chirriante de las cuerdas, se apreciaba el sonido en la distancia perdiéndose en la noche como un suspiro de invierno, tan delicado como una respiración en el frío y helado viento que reinaba esa noche.

Una vuelta, otra vuelta, giraban en su caja de música, un, dos, tres, un, dos, tres, sencillo era recordar, un, dos, tres, un, dos, tres, los pasos seguían sin parar, rodeando su cintura y ella su hombro, dejándose llevar por el compás en un sinfín donde sus pies no parecían tocar el suelo.
El tiempo parecía detenerse a su alrededor, no eran más que simples sombras rodeadas de luz, la danza tenue y su profundo sentimiento los alejaron de la realidad cubierta y llena de gentuza que se regodeaba en vanos placeres y deseos fugaces, copas de vino por doquier, sonrisas falsas y caras de asombro que los rodeaban, una turba y un staccato chirriante y desafinado y aun así ellos lograron escapar con un sencillo vals.


Un, dos, tres, un, dos, tres, la nieve caía sin detenerse, un dos tres el tiempo parecía tener vida, pues el viento dibujaba las notas al aire y el único eco que podía apreciarse era el de la música que se perdía en la inmensidad de ese amor y esas miradas.

Bienvenido al mundo de los dementes

 La joven escritora ha crecido, el tiempo ha corrido y la tinta y letras han dejado de permanecer intactas, para volver a este, un espacio e...